Uno sale con una mina. Te gusta, parece que hay cosas en común .Definitivamente hay conexión .Pero hay temas que complican, creencias que ponen barreras; que pueden hacer que una relación que promete, quede trunca.
La charla fluye sola por temas variados, hasta que sin querer entras en uno ríspido.
¿Que haces entonces? ¿Lo dejás pasar, o no? Alguno puede decir: “yo por ganarme a una mina le sigo la corriente aunque me diga que es la reencarnación de Juana de Arco”.No se, no es tan simple. Algo como esto podría suceder:
Estaba en un bar tomando un café con una mina. Todo parecía ir sobre ruedas. Muchas cosas en común; música, cine, libros. Hasta que en un momento se queda con la mirada perdida.Le pegunto-¿Te pasa algo?
-Es que ayer me paso algo y no puedo dejar de pensar en mi abuelo. ¡Si me parece verlo! Siempre sentado en su silla en la vereda, con la gorra gris, saludando a todos los vecinos. Y con el audífono al máximo. No escuchaba bien, pobre .En los últimos años menos. Yo todavía guardo el audífono en una cajita.
-¿Falleció tu abuelo no? ¿Cuanto hace?, pregunté, temiendo que fuera algo muy reciente.
-Hace 6 años
-Hace bastante.
Se quedo un rato en silencio. No me atreví a decir nada, así que dejé que ella retomara la conversación y mientras aprovechaba para terminar mi café, casi frío.
-Los muertos a veces necesitan comunicarse, me dijo en un momento.
-¿Los muertos? Ya imaginé por donde podía venir la cuestión.
-Si, pueden aparecerse en sueños., o directamente ponerse en contacto con vos. ¿Nunca tuviste un contacto cercano con muertos?
- Bueno, el equipo con el que juego el torneo de futbol los sábados…pero ¿No me digas que crees en esas cosas? pregunte, a decir verdad de un modo algo despectivo.
Es que allí esta el conflicto: el escepticismo crudo contra la creencia. O su experiencia, vaya uno a saber. Es algo irreconciliable. ¿Se puede salvar este obstáculo?
Percibió mi incredulidad, entonces me contestó con firmeza:
- No es algo en que se cree. Sucede realmente. Si a vos no te pasa es porque no tenes sensibilidad. Yo vi a mi abuelo muerto en mi pieza, me dijo
-¡No me digas que lo velaron en tu pieza! Debe ser feo que quede el recuerdo del…
-No tonto, interrumpió, al espíritu de mi abuelo. Estaba casi dormida y lo vi.
Cagamos. Pero cagamos bien cagados ¿Como hago para seguir adelante con esto sin burlarme, cuando no creo ni un poco en estas cosas?
-¡No me digas! ¿Por que apareció? pregunte en un tibio intento de mostrar interés
-Yo creo que estaba buscando algo dijo, mientras hacia un bollito con los restos de un sobrecito de azúcar.
-¿En tu pieza?
-Era su estudio hasta que falleció. Luego mis viejos remodelaron la casa, y paso a ser mi pieza. .Así que creo que esta buscado algo para poder irse tranquilo.
-¿Irse? ¿A donde?
-A la paz definitiva, no se .Al cielo. Le conté a mi mamá
-Uh ¿Que te dijo? Te saco un turno con un psicólogo seguro
-¿Estas loco?
-¿Yo estoy loco? Iba a preguntar, pero me contuve.
-No, ella también ve espíritus y mis hermanos también.
-A lo mejor una terapia familiar seria mas aconsejable entonces…
-Sos un tarado.
La puta que lo parió, me dije. Cada vez peor. ¿Por que no cambio de tema y listo?, pensé para mí, pero la situación ya era como un tren lanzado a toda velocidad, y a punto de descarrilar
-Mamá me dijo que debajo del piso el abuelo guardaba sus ahorros. Era de esos pisos de madera. De pinotea, con sótano.
-¿O sea que el abuelo andaba buscando guita para poder entrar al cielo?
No hay caso es mas fuerte que yo.
-Bueno, no se si es así
-¡Lo que faltaba, están cobrando entrada arriba! Poca recaudación terrenal.
Me miro con disgusto. Así que redoblé sabiendo que no había retorno:
-O no, ¡ya se!, el viejo se mandó una cagada en vida y no lo dejan entrar. Se quiere evitar el purgatorio ¡Lo quiere coimear a San Pedro! Típica argentinada .Pillo el jovato.
-Me voy. –Dejó 10 pesos sobre la mesa- Te pago lo mío, dijo decididamente fastidiada.
-No, yo pago. Pero ya era tarde.
Se levantó empujando la mesa con brusquedad, haciendo que los pocillos temblaran
Ya de pie, mirándome desde arriba arremetió-
-Pensé que eras alguien con quien se podía hablar. Pero resultaste ser un imbécil
que no es capaz de darse cuenta de lo mal que la pasé, y cuanto estoy sufriendo. Y agregó con dramatismo: “Lo tuve ahí de perfil, a cinco pasos. Lo llamé-¡Abuelo! Pero no se dio vuelta; entonces le grité ¡Abuelo, Abuelo! Y nada; él giró, me dio la espalda y se fue alejando sin contestarme, hasta desaparecer. No me escuchó, no me escuchó; finalizó negando con la cabeza.
- Ah, ¿no te escuchó? ¡Como no me avivé! no buscaba guita. Estaba buscando el audífono.
La charla fluye sola por temas variados, hasta que sin querer entras en uno ríspido.
¿Que haces entonces? ¿Lo dejás pasar, o no? Alguno puede decir: “yo por ganarme a una mina le sigo la corriente aunque me diga que es la reencarnación de Juana de Arco”.No se, no es tan simple. Algo como esto podría suceder:
Estaba en un bar tomando un café con una mina. Todo parecía ir sobre ruedas. Muchas cosas en común; música, cine, libros. Hasta que en un momento se queda con la mirada perdida.Le pegunto-¿Te pasa algo?
-Es que ayer me paso algo y no puedo dejar de pensar en mi abuelo. ¡Si me parece verlo! Siempre sentado en su silla en la vereda, con la gorra gris, saludando a todos los vecinos. Y con el audífono al máximo. No escuchaba bien, pobre .En los últimos años menos. Yo todavía guardo el audífono en una cajita.
-¿Falleció tu abuelo no? ¿Cuanto hace?, pregunté, temiendo que fuera algo muy reciente.
-Hace 6 años
-Hace bastante.
Se quedo un rato en silencio. No me atreví a decir nada, así que dejé que ella retomara la conversación y mientras aprovechaba para terminar mi café, casi frío.
-Los muertos a veces necesitan comunicarse, me dijo en un momento.
-¿Los muertos? Ya imaginé por donde podía venir la cuestión.
-Si, pueden aparecerse en sueños., o directamente ponerse en contacto con vos. ¿Nunca tuviste un contacto cercano con muertos?
- Bueno, el equipo con el que juego el torneo de futbol los sábados…pero ¿No me digas que crees en esas cosas? pregunte, a decir verdad de un modo algo despectivo.
Es que allí esta el conflicto: el escepticismo crudo contra la creencia. O su experiencia, vaya uno a saber. Es algo irreconciliable. ¿Se puede salvar este obstáculo?
Percibió mi incredulidad, entonces me contestó con firmeza:
- No es algo en que se cree. Sucede realmente. Si a vos no te pasa es porque no tenes sensibilidad. Yo vi a mi abuelo muerto en mi pieza, me dijo
-¡No me digas que lo velaron en tu pieza! Debe ser feo que quede el recuerdo del…
-No tonto, interrumpió, al espíritu de mi abuelo. Estaba casi dormida y lo vi.
Cagamos. Pero cagamos bien cagados ¿Como hago para seguir adelante con esto sin burlarme, cuando no creo ni un poco en estas cosas?
-¡No me digas! ¿Por que apareció? pregunte en un tibio intento de mostrar interés
-Yo creo que estaba buscando algo dijo, mientras hacia un bollito con los restos de un sobrecito de azúcar.
-¿En tu pieza?
-Era su estudio hasta que falleció. Luego mis viejos remodelaron la casa, y paso a ser mi pieza. .Así que creo que esta buscado algo para poder irse tranquilo.
-¿Irse? ¿A donde?
-A la paz definitiva, no se .Al cielo. Le conté a mi mamá
-Uh ¿Que te dijo? Te saco un turno con un psicólogo seguro
-¿Estas loco?
-¿Yo estoy loco? Iba a preguntar, pero me contuve.
-No, ella también ve espíritus y mis hermanos también.
-A lo mejor una terapia familiar seria mas aconsejable entonces…
-Sos un tarado.
La puta que lo parió, me dije. Cada vez peor. ¿Por que no cambio de tema y listo?, pensé para mí, pero la situación ya era como un tren lanzado a toda velocidad, y a punto de descarrilar
-Mamá me dijo que debajo del piso el abuelo guardaba sus ahorros. Era de esos pisos de madera. De pinotea, con sótano.
-¿O sea que el abuelo andaba buscando guita para poder entrar al cielo?
No hay caso es mas fuerte que yo.
-Bueno, no se si es así
-¡Lo que faltaba, están cobrando entrada arriba! Poca recaudación terrenal.
Me miro con disgusto. Así que redoblé sabiendo que no había retorno:
-O no, ¡ya se!, el viejo se mandó una cagada en vida y no lo dejan entrar. Se quiere evitar el purgatorio ¡Lo quiere coimear a San Pedro! Típica argentinada .Pillo el jovato.
-Me voy. –Dejó 10 pesos sobre la mesa- Te pago lo mío, dijo decididamente fastidiada.
-No, yo pago. Pero ya era tarde.
Se levantó empujando la mesa con brusquedad, haciendo que los pocillos temblaran
Ya de pie, mirándome desde arriba arremetió-
-Pensé que eras alguien con quien se podía hablar. Pero resultaste ser un imbécil
que no es capaz de darse cuenta de lo mal que la pasé, y cuanto estoy sufriendo. Y agregó con dramatismo: “Lo tuve ahí de perfil, a cinco pasos. Lo llamé-¡Abuelo! Pero no se dio vuelta; entonces le grité ¡Abuelo, Abuelo! Y nada; él giró, me dio la espalda y se fue alejando sin contestarme, hasta desaparecer. No me escuchó, no me escuchó; finalizó negando con la cabeza.
- Ah, ¿no te escuchó? ¡Como no me avivé! no buscaba guita. Estaba buscando el audífono.
